Inspirado en la reinvención de la enseñanza y el pionero programa académico integrado de la Escuela de Administración de Negocios de Yale, el nuevo Edificio Edward P. Evans combina instalaciones docentes de primer nivel con estimulantes espacios sociales. El diseño une por primera vez los departamentos de la facultad de Yale en una única ubicación y ofrece un elevado nivel de transparencia al patio de la universidad, históricamente encerrado, creando así una zona verde para la comunidad del campus que puede verse en toda la escuela. Esta bienvenida abierta se amplía hasta llegar al campus propiamente dicho: la fachada transparente abre el edificio a Whitney Avenue, y hace visibles las escaleras encerradas en dos espacios acristalados a ambos lados de la entrada, lo que permite exhibir las actividades de la Escuela. Las aulas están inscritas en dieciséis espacios ovalados de doble altura dispuestos alrededor del patio central. Adaptados al plan de estudios de Yale, los espacios para la docencia son aptos para todos los estilos de enseñanza, ya sea la exposición por el profesor, el trabajo en equipo, la mesa redonda o la videoconferencia. Atendiendo al principio de que la interacción fuera del aula también es muy importante, el edificio de cinco plantas incorpora gran variedad de espacios sociales. Estos se concentran en la planta baja, hay una cafetería, una biblioteca audiovisual y una sala común amplia que se abre al patio. En la segunda planta, las aulas están conectadas por una especie de claustro amplio interior, cuya fachada acristalada alrededor del patio sigue las ondulaciones de los espacios azules de las clases creando lugares para que los estudiantes se sienten o se reúnan. La tercera planta parte desde la fachada formando un entresuelo que crea conexiones visuales entre los distintos niveles. El edificio se ha concebido para cumplir los estándares de la calificación LEED «oro» de rendimiento medioambiental, con vigas refrigeradas, ventilación por desplazamiento y protección solar flexible. Un espacio polivalente y semicircular para celebrar actos se proyecta desde la segunda planta en una amplia terraza con vistas al paisaje del este. El auditorio situado bajo la Sala Beinecke, con capacidad para 350 espectadores, ofrece un espacio increíble para las conferencias de alto nivel de Yale y, a diferencia de los auditorios tradicionalmente cerrados, mantiene una conexión visual con el patio exterior. También se han encargado varias obras de arte importantes, Entre ellas se encuentran atrevidos murales de Sol LeWitt, que dan vida a los pasillos con sus toques de color y una instalación que el artista suizo Adrian Schiess hizo específicamente para la ocasión y que consiste en 90 piezas pintadas que parecen cambiar de color como por arte de magia según los espectadores se mueven alrededor de ellas.

Bocetos y dibujos

Desarrollo

Construcción

Cita

«[Foster] es sin lugar a dudas uno de los arquitectos más importantes del mundo

que aporta excelencia y una tremenda innovación al diseño. Lo más impresionante fue cómo entendió lo que queríamos hacer con el programa académico y lo que eso supone para la arquitectura». Joel Podolny, citado en Bloomberg, septiembre de 2007

Datos y cifras

  • Adjudicación: 2007
  • Finalización: 2014
  • Superficie: 26,593m²
  • Altura: 19.81m
  • Cliente: Yale University
  • Colaborar Arquitecto: Gruzen Samton
  • Ingeniero estructural: Buro Happold
  • Supervisor de cantidades: Davis Langdon
  • Ingeniero de M+E: Buro Happold
  • Arquitecto Paisajista: Olin Partnership
  • Ingeniero de iluminación: Claude Engel Lighting Design
  • Consultores adicionales: Buro Happold, Arup, Piers Heath Associates