Una manilla de puerta puede equipararse a una arquitectura en miniatura: igual que un edificio, debe funcionar bien y, al mismo tiempo, ser cómoda de usar. Además, debe resultar agradable al tacto. Un punto de partida para este proyecto fue una manilla medieval de la catedral de Magdeburgo forjada en metal con la forma de un ave estilizada, una forma que se acomoda perfectamente a la mano. Otra fuente de inspiración fueron las navajas de bolsillo: las hojas y sus mecanismos pueden ocultarse en un mango fabricado en infinidad de materiales. La manilla de puerta NF 95 combina estas ideas: compuesta por una placa metálica, se acopla a un mecanismo de cierre dotado de una tecnología óptima e insertado entre unos mangos generosos contorneados que se amoldan a la forma de la mano. Disponible en un abanico de acabados (metal, plástico, madera, caucho o piel), la manilla resulta agradable de tocar y fácil de utilizar. La elección del metal para la placa central y la naturaleza de las molduras determina el aspecto final de la manilla. De este modo se combinan los beneficios económicos de la producción en serie con la flexibilidad para personalizar los acabados para cada proyecto.

Desarrollo

Datos y cifras

  • Adjudicación: 1995
  • Cliente: Fusital (Valli & Valli)