A medida que la tecnología de las comunicaciones facilita trabajar de manera aislada, se da la paradoja de que la demanda de nuevas tipologías de espacios para el debate cara a cara continúa en aumento. Las conferencias y convenciones se han convertido hoy en una industria internacional, y los centros de congresos son activos importantes para las ciudades que desean competir en el mercado mundial. El Centro de Congresos de Valencia es un ejemplo de este fenómeno.. Importante centro de conferencias europeo, combina unas instalaciones de última generación con la celebración arquitectónica de esta ciudad mediterránea histórica. El Centro de Congresos incluye tres auditorios con capacidad para 250, 460 y 1.460 personas respectivamente, el más pequeño de los cuales puede subdividirse en dos. En planta, el edificio forma una lente convexa u «ojo» definido por dos fachadas arqueadas de idéntica longitud. Los auditorios y las nueve salas de seminarios se abren en abanico desde la curva más cerrada del extremo oeste, mientras que las zonas públicas, incluido el amplio vestíbulo lineal, se distribuyen a lo largo de la fachada oriental. El Centro está orientado para responder al clima y a la calidad de la luz y la sombra, al agua y a los espacios verdes de la ciudad. El vestíbulo ofrece vistas a árboles con sombra y a unos estanques asimétricos ligeramente curvos. El aire fresco se refrigera al pasar por encima de estos estanques y entra, más frío, al vestíbulo, lo cual reduce la necesidad de utilizar el aire acondicionado mecánico. En la misma línea, la luz solar reflejada se contrarresta con la sombra que proyecta el brise-soleil, gracias a ello en la recepción se disfruta de una iluminación natural homogénea y velada. Salvo en los auditorios, la luz diurna penetra hasta las profundidades de la planta, en algunos puntos a modo de finos rayos perforadores. Aplicando principios arraigados en la arquitectura local autóctona, la cubierta se compone de dos capas: un revestimiento metálico exterior que flota sobre un pesado caparazón de hormigón, solución que genera una corriente de aire frío entre medio de ambos elementos y optimiza el rendimiento térmico pasivo del edificio. La cubierta alcanza 180 metros en una sola dirección y sobresale en su punto más elevado, donde crea una marquesina sobre la entrada para resguardarse del sol. Acabado con un presupuesto apretado, el Centro combina tradiciones locales, materiales y técnicas de construcción autóctonos y hace un uso mínimo de sistemas importados. En este sentido, además de su apuesta ambiental, se trata de un auténtico edificio valenciano, arraigado en la tradición y vanguardista al mismo tiempo.

Bocetos y dibujos

Desarrollo

Cita

«El edificio justifica la convicción de Foster en que la labor principal del arquitecto es mejorar el espacio público en las ciudades. En un desierto reurbanizado en los confines de la vieja ciudad

la intención del Centro es servir de puerta de entrada y señalar la regeneración urbana a ciudadanos y turistas por igual». Catherine Siessor, The Architectural Review, agosto de 1998

Datos y cifras

  • Adjudicación: 1993
  • Finalización: 1998
  • Superficie: 16 000m²
  • Altura: 18.8m
  • Cliente: City of Valencia
  • Ingeniero estructural: Arup
  • Supervisor de cantidades: Davis Langdon & Everest
  • Ingeniero de iluminación: Claude and Danielle Engle

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