Este proyecto, que une las facultades de Derecho y Ciencias Políticas en el seno de un único y moderno campus con capacidad para 5.000 alumnos, ha creado instalaciones nuevas y flexibles para la Universidad de Turín forjando, al mismo tiempo, nuevos vínculos entre dicha institución y el conjunto de la comunidad. El diseño enlaza el antiguo emplazamiento de Italgas, situado en la margen sur del río Dora, con el barrio de Borgo Rossini, regenerando un barrio antiguamente industrial y cercano al centro histórico de la ciudad, y tornando la antigua fuente de energía de Turín en un centro neurálgico educativo con el que impulsar la prosperidad en el futuro. El diseño constituye una moderna interpretación del tradicional patio de colegio enclaustrado, formado por dos edificios conectados, unidos bajo una misma marquesina y dispuestos en torno a un patio central. En el extremo norte del emplazamiento se encuentra una biblioteca de cuatro plantas, paralela al río Dora, con las facultades de Derecho y Ciencias Políticas hacia el sur —cada una de ellas dispone de su propia entrada desde el patio central. La planta baja alberga salones de actos, áreas sociales y espacios destinados a la circulación, y las aulas y salas de profesores se encuentran en los niveles superiores. La entreplanta de la primera planta se divisa desde el atrio de doble altura situado a la entrada de cada facultad, animando la ruta lineal que discurre por todo el edificio. Un jardín situado en la azotea brinda un espacio tranquilo para el estudio. Las planchas de piso son flexibles para poder adaptarse a los cambios que puedan producirse en las prioridades educativas, y el innovador auditorio de 500 plazas puede dividirse en dos, con 250 butacas en cada lado. En un intento por combinar adecuadamente las nuevas y eficaces estructuras con las estructuras existentes, algunos de los edificios históricos de la ciudad han sido remodelados para alojar una cafetería y servicios para los estudiantes: el antiguo edificio Piccolo de Italgas anuncia la entrada principal al campus, al que se accede a través de los jardines de la revitalizada Via Vegezzi. El plan director crea un oasis sin tráfico en el corazón de una ciudad asolada por la congestión —los vehículos acceden por Corso Farini, donde una entrada cubierta ofrece una ruta accesible y resguardada hacia la biblioteca y los edificios de las facultades. El entorno vegetal incluye un serpenteante «paseo de los filósofos», así como nuevos senderos a orillas del río y rutas peatonales que fomentan el tránsito y la vida por todo el emplazamiento y lo unen con los servicios locales de autobús y ferrocarril. Por otra parte, en el paisaje asfaltado se han utilizado más de 7.200 m2 de adoquines fotocatalíticos para ayudar a neutralizar los efectos contaminantes del polvo. Los edificios incorporan varios elementos destinados al ahorro energético, entre ellos, estrategias pasivas tales como la cubierta en voladizo, cuya profundidad viene determinada por el análisis de la trayectoria del sol. La combinación de la iluminación natural y artificial reduce el consumo energético prácticamente en un 20 %, unos sistemas inteligentes de control de edificios garantizan la eficiencia operativa y una fuente de trigeneración proporciona calefacción y refrigeración, y necesita un 20 % menos de energía que las instalaciones con plantas independientes.

Datos y cifras

  • Adjudicación: 2007
  • Finalización: 2013
  • Superficie: 44 928m²
  • Cliente: Università degli studi di Torino
  • Colaborar Arquitecto: ICIS Srl
  • Ingeniero estructural: Giugiaro Architettura, Studio Garzino, Studio Ossola
  • Supervisor de cantidades: Tecnimont Civil Construction SpA
  • Consultores adicionales: Electrical and Special Systems: Maire Engineering (now Tecnimont) and TEKSYSTEM
    Mechanical Systems: Maire Engineers
    Quality Insurance: Tecnimont Civil Construction SpA
    Safety Control: Tecnimont Civil Construction SpA
    Signage Design: CP Associates