Rodeada de canales y sobre una superficie de 7,6 hectáreas, la Isla de Nueva Holanda se creó en la época de Pedro el Grande como un centro de construcción naval. En los siglos sucesivos ha servido como prisión naval, ha albergado una estación de radio naval y, desde la época soviética, aloja instalaciones militares y navales de alta seguridad. El ejército cedió hace poco la isla a la cuidad, lo que supuso una excelente oportunidad para la reinvención de Nueva Holanda como un importante centro cultural y como un distrito urbano autosuficiente. Estableciendo un diálogo creativo entre lo viejo y lo nuevo, los almacenes históricos, construidos originariamente para el almacenamiento de madera, se han transformado en comercios y hoteles, completados por un amplio abanico de instalaciones para las artes escénicas y visuales. Remata el «triángulo» un complejo de oficinas que consolidará la isla como centro de negocios y de placer. Un estadio exterior que sigue el contorno de la dársena ofrece un lugar donde celebrar acontecimientos al aire libre, y puede llenarse de agua para las regatas o congelarse para utilizarse como pista de patinaje. La histórica rotonda se ha adaptado para crear un auditorio con 400 localidades para espectáculos de teatro, ópera y danza más tradicionales y centro de representación más importante —la sala de conciertos, con 2.000 localidades— constituye la pieza central del conjunto. Una galería de arte enlaza estos tres escenarios por el sótano. La isla, que utiliza un sofisticado sistema de ventilación natural y una estrategia medioambiental que aprovecha al máximo las propiedades aislantes de la nieve y el potencial de refrigeración de los canales colindantes, será eficiente en términos energéticos y sostenible. Por ello, el programa incluye la infraestructura necesaria para conectar con la ciudad a escala urbana. Habrá una prominente puerta de entrada al emplazamiento desde la arteria más importante de la ciudad, la avenida Nervskiy, y se diseñarán rutas y puentes nuevos que conectarán la isla con un barrio cultural más amplio que incluye el Teatro Mariinsky y el Museo del Hermitage con el fin de crear un centro artístico floreciente y accesible. El proyecto tiene capacidad regeneradora para mejorar la economía de las zonas colindantes, a la vez que se encierra en sí mismo en el corazón de una de las ciudades más dinámicas de Europa.

Bocetos y dibujos

Desarrollo

Datos y cifras

  • Adjudicación: 2006
  • Superficie: 180 146m²
  • Capacidad: 3000
  • Cliente: ST New Holland
  • Colaborar Arquitecto: Yuri Mityurev Studio (Architect of Record)
  • Ingeniero estructural: Waterman International / Buro Happold
  • Supervisor de cantidades: Davis Langdon
  • Ingeniero de M+E: Waterman International / Buro Happold
  • Consultores adicionales: Waterman International, Sound Space Design, Anne Minors Performance Consultants

Premios

  • MIPIM Architectural Review Future Project Awards – Winner Retail & Leisure category,

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