Diseñada para un coleccionista japonés de arte moderno y budista, esta casa se concibió como un lugar de retiro contemporáneo con influencias tradicionales. En el emplazamiento abundan las referencias históricas, como son un altar Shinto y cuevas artificiales que antaño formaron parte de un complejo de talleres artesanales de espadas samuráis. La casa en sí es uno de tres edificios planificados originalmente para el emplazamiento; los que aún están por construir comprenden un espacio polivalente y una galería de arte que incluye un almacén profesional de arte. La composición general pretende unir estos edificios en una configuración armoniosa con el paisaje, de acuerdo con la creencia japonesa de que la naturaleza alcanza su máximo esplendor cuando se la contempla unida a creaciones humanas.

Una serie de muros estructurales paralelos organizan los espacios interiores de los tres edificios, que además quedan articulados por tabiquería perpendicular donde se ocultan las instalaciones de servicio. La casa está proyectada atendiendo al  terreno escarpado y en torno a un vetusto cerezo. El objetivo al pasear por la casa es capturar una secuencia de vistas del paisaje cuidadosamente enmarcadas y, así, el trayecto progresa desde estancias en penumbra hasta otras plenamente iluminadas, que realzan y enmarcan elementos de la amplia colección de arte del cliente. Un amplio sistema de iluminación integrado, que incluye instalaciones de fibra óptica, focos direccionales y ladrillos de vidrio retroiluminados con luz natural, destaca aún más las importantes obras de arte. Se ha prestado una atención especial al sutil uso del color, con una paleta de tonalidades apagadas y techos grises oscuros que proporcionan un mayor grado de intimidad.

El equipo de diseño concibió una serie de materiales específicos para este proyecto. Las paredes principales están revestidas de una piedra reconstruida de fabricación especial y los ladrillos de vidrio elaborados con tubos catódicos proporcionan luz diurna difusa. Los suelos están parcialmente cubiertos con baldosas chinas antiguas y la piscina interior está acabada con piedra volcánica vidriada. En toda la casa, el juego de luces y sombras, creado mediante una combinación de materiales y acabados, de iluminación natural y artificial, persigue evocar el sosiego de la arquitectura japonesa tradicional.

Bocetos y dibujos

Desarrollo

Construcción

Datos y cifras

  • Adjudicación: 1997
  • Finalización: 2004
  • Capacidad: 3
  • Cliente: Mr Kazuo Akao
  • Ingeniero estructural: Obayashi Corporation
  • Supervisor de cantidades: Davis Langdon & Everest
  • Ingeniero de M+E: Roger Preston & Partners
  • Ingeniero de iluminación: Claude and Danielle Engle Lighting