La demolición de muchos de los edificios del Imperial College tras la Segunda Guerra Mundial dejó un campus desestructurado. Para paliar la situación, el estudio ha redactado un plan director que identifica los emplazamientos clave para una nueva urbanización, además de incorporar mejoras en materia ambiental y de establecer las directrices para edificios construidos por otros arquitectos. El primer edificio realizado por el estudio en el marco de este plan director es el edificio Sir Alexander Fleming, que representa un avance fundamental en el ámbito de las instalaciones de investigación médica, pues espolea la interacción social e intelectual a un nivel sin precedentes. En su centro alberga un foro de investigación de cinco niveles de altura, donde se desarrolla el trabajo de investigación no relacionado directamente con el laboratorio. Proporciona un espacio abierto donde los investigadores pueden reunirse con sus colegas de otras disciplinas y otros niveles, y constituye el punto central del principal sistema de circulación del edificio. Alrededor de este foro se disponen laboratorios estándar y especializados, aulas para estudiantes de carrera, las oficinas de la administración y una cafetería. El foro se amplía a medida que asciende y forma terrazas de planta abierta para los estudiantes de posgrado de las plantas cuarta y quinta, cuyo perímetro está bordeado por mesas individuales de estudio. Las luminarias empotradas esculpidas introducen una combinación de luz del norte para disfrutar de unas condiciones de trabajo óptimas, a la par que la luz solar controlada genera reflejos en el edificio. Completamente acristalado por el extremo norte, la única orientación abierta del edificio, el foro da al jardín Queen’s Lawn y a la Queen’s Tower, el último vestigio del campus de la década de 1980. Los laboratorios modulares están a disposición de cualquier microbiólogo y son lo bastante flexibles como para permitir cambios de uso y adaptarse a nuevas tecnologías. Además de estos laboratorios, hay instalaciones especializadas, que deben situarse cerca de los patinillos de instalaciones del edificio. Estos patinillos se han desplazado hacia los extremos con vistas a dejar un espacio central diáfano y flexible. Este aspecto es esencial para amoldarse al acelerado ritmo de cambio que experimenta el mundo de la investigación. Incluso durante la fase de construcción del edificio los requisitos de sus usuarios experimentaron cambios y el diseño fue capaz de adaptarse a estas necesidades evolutivas. El estudio también ha acabado el proyecto del edificio Flowers, que alberga laboratorios de biociencia para la investigación interdisciplinar a nivel de posgrado.

Bocetos y dibujos

Cita

«A largo plazo

la flexibilidad de este edificio, que en su día supuso un avance en las instalaciones de investigación médica, le ha permitido adaptarse a los cambios registrados en la investigación microbiológica. Además, espolea la interacción social e intelectual, al tiempo que responde de manera sensible al contexto único en el que se enmarca, el campus histórico del Imperial College en South Kensington, Londres». David Brooks Wilson (cliente).

Datos y cifras

  • Adjudicación: 1994
  • Finalización: 1998
  • Superficie: 25 000m²
  • Altura: 40m
  • Capacidad: 1500
  • Cliente: Imperial College and South Kensington Millennium C
  • Ingeniero estructural: Waterman Partnership
  • Supervisor de cantidades: Davis Langdon & Everest
  • Ingeniero de iluminación: Claude Engle
  • Consultores adicionales: Per Arnoldi, Sandy Brown and Associates, Research Facilities Design

Premios

  • R&D Laboratory of the Year, USA - High Honours

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