Zeche Zollverein, cerca de Essen, es un complejo de minería de carbón de principios del siglo XX, en desuso, diseñado a una escala colosal. Otrora el sistema de pozos más grande de la región del Ruhr, fue desmantelado en 1986 cuando la producción de carbón dejó de ser rentable. En un salto de fe imaginativo, se decidió reutilizar el emplazamiento como centro cultural y transformar la antigua central eléctrica, una obra maestra de la arqueología industrial, en la sede de un centro de arte para la promoción del diseño contemporáneo alemán y extranjero. La central eléctrica compone la pieza central de este extraordinario conjunto de edificios, todos los cuales comparten un vocabulario de vigas en L de acero visto pintadas de rojo y con un relleno de acristalamiento industrial y ladrillo rojo. Estas magníficas estructuras, con sus vertiginosas chimeneas y amplios vestíbulos, se ponen en valor en el seno del complejo como si de catedrales de la era industrial se tratara, en especial la central eléctrica, con su vestíbulo interior de proporciones colosales, tan impresionante como cualquier edificio gótico. El desafío durante toda la fase de diseño del nuevo centro radicó en adaptar este edificio heroico sin alterar la esencia de su carácter. El primer paso giró en torno a la conservación: como parte de la misma se restauró la fachada del edificio y se eliminaron varios añadidos ulteriores para dejar a la vista su forma original. El interior, donde se ha conservado una de las cinco calderas originales a modo de ejemplo de la tecnología vigente en la década de 1930, conserva la contundente sensación industrial del edificio. El resto de las calderas se vaciaron para albergar galerías con soporte independiente. Tales galerías se articulan a modo de «cajas dentro de una caja», de tal manera que su ligereza se yuxtapone a la pesadez del tejido original. Un sencillo cubo de hormigón contiene las salas de conferencias, así como espacios expositivos adicionales, que pueden actualizarse de acuerdo con las necesidades específicas de las colecciones temporales y permanentes. Los visitantes acceden a través del espectacular vestíbulo central, donde la estructura de acero oxidado y los muros de ladrillo visto resultan visibles en todo momento, junto a los múltiples diseños expuestos, que engloban desde automóviles hasta electrodomésticos. Las distintas zonas de exposición y la interacción de las arquitecturas nueva y antigua componen un trasfondo variopinto para la colocación de las piezas expuestas, a la par que la naturaleza cambiante de las propias exposiciones aporta un dinamismo adicional a esta relación.

Bocetos y dibujos

Construcción

Citas

«Para su crédito imperecedero

Foster no solo ha conservado la maquinaria, sino también la filosofía esencial del lugar. Ha creado una pieza escultórica con al que Rachel Whitebread solo podría haber soñado. El amianto y el polvo se han retirado, pero la pátina sigue en su sitio.

Me gusta llamarla ‛estética de limón crudo’

porque es como morder un limón crudo y frío”, comenta Foster junto a su socio David Nelson». Marcus Binney, The Times, 9 de julio de 1997

Datos y cifras

  • Adjudicación: 1992
  • Finalización: 1997
  • Superficie: 5 000m²
  • Cliente: Bauhutte Zeche Zollverein Schacht XII GmbH
  • Ingeniero estructural: Arup (new structure) Weber, Hamelmann, Surmann (old structure)
  • Ingeniero de M+E: Ingenieur Büro G. Hoffmann
  • Consultores adicionales: Buro Boll, Steidich & Partner

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Horario de apertura:

Tuesday - Thursday 11:00 - 18:00
Friday - Sunday 11:00 - 20:00