La Century Tower surgió de la creencia de que la realidad comercial de las oficinas especulativas podía reconciliarse con una arquitectura de calidad y elegante. Aunque ejecuta ideas que se exploraron por primera vez en el Hongkong and Shanghai Bank, la Century Tower no es una sede corporativa, sino un edificio de oficinas de prestigio con una amplia gama de instalaciones, entre las cuales figuran un gimnasio y un museo. Situado en Bunkyo-ku, en el corazón de Tokio, el edificio ocupa un solar sujeto a complejas normativas urbanísticas. El diseño propuesto consistía en dividir la torre en dos bloques, de diecinueve y veintiuna plantas de altura, conectadas por un estrecho atrio. La forma externa de los bloques queda definida por unos armazones con arriostramientos excéntricos que responden a requisitos de ingeniería sísmica en una ciudad donde los terremotos y los tifones son amenazas más que reales. En el interior, las plantas se espacian a doble altura con entreplantas, cosa que permite prescindir del uso de columnas en los espacios de oficinas y disfrutar de luz natural y vistas. Pasarelas estrechas salvan el atrio y permiten a los inquilinos arrendar plantas enteras. Previamente, en Japón existía la prohibición de combinar atrios de oficinas abiertos con espacio en planta de acceso abierto, debido a las medidas de prevención de incendios reguladas por ley. Este impedimento se solucionó gracias al uso pionero de deflectores activados por el humo, que evocan a los flaps de las alas de los aviones, que en caso de incendio, descienden de las plantas generales y las entreplantas para acelerar la circulación del aire desde el atrio hacia la planta afectada. Unos ventiladores se encargan de extraer el humo del edificio para evitar su propagación a otras zonas. Además de estas innovaciones tecnológicas, la Century Tower pretendía armonizar las sensibilidades estéticas de Oriente y Occidente, sobre todo mediante el uso del agua. A los pies del atrio, el agua que se desborda de unas grandes losas de granito negro pulido alimenta las cascadas, que, a su vez, enmarcan una escalera que conduce a un museo donde se expone las colección de antigüedades orientales del cliente. La yuxtaposición de luz y oscuridad y el efecto relajante del agua preparan al visitante para el interior cavernoso del museo, donde podrá apreciar objetos iluminados con precisión. Entre otras instalaciones, la torre contiene un salón de té, un restaurante y una piscina bajo una cubierta de catenaria acristalada.

Bocetos y dibujos

Desarrollo

Construcción

Cita

«Sin ningún género de duda

la Century Tower ha sido una de las mayores aportaciones al horizonte urbano de Tokio, en cambio continuo. De manera inevitable, el edificio evoca algunos aspectos del Hongkong and Shanghai Bank, si bien en este caso se aprecia un esfuerzo consciente por adaptar el proyecto al carácter específico de la tradición cultural japonesa». Mario Antonio, Arnaboldi, L’Arca Plus, 1998

Datos y cifras

  • Adjudicación: 1987
  • Finalización: 1991
  • Superficie: 26 590m²
  • Altura: 136.6m
  • Cliente: Obunsha Corporation
  • Ingeniero estructural: Ove Arup & Partners
  • Supervisor de cantidades: Northcroft Neighbour & Nicholson
  • Ingeniero de M+E: J. Roger Preston & Partners
  • Ingeniero de iluminación: Claude Engle
  • Consultores adicionales: CRichard Chaix, Arup Acoustics, Tim Smith Acoustics

Premioss

  • The Society of Heating, Air Conditioning and Sanitary Engineers of Japan Award
  • Intelligent Promotion Conference Award
  • BCS Award, Tokyo
  • Lightweight Metal Cladding Association Award
  • Nikkei Business Publications Award for New Technology
  • Institution of Structural Engineers Special Award

Características:

Cada torre cuenta con 22 x 18 m de espacio diáfano.