Las 71 hectáreas del Campus Biometrópolis se encuentran al sur de la Ciudad de México, cerca del área médica y de la Universidad Nacional Autónoma de México. Concebido como centro de excelencia médica, e integrando instalaciones asistenciales con espacios docentes, instituciones de investigación y laboratorios de tecnología punta, este proyecto pretende crear una comunidad sostenible de uso mixto con oficinas, apartamentos, tiendas y servicios. El proyecto integra servicios hoteleros para los visitantes del hospital y un centro de conferencias, equipamientos para industrias biotecnológicas, estudios clínicos y una serie de unidades especializadas que se dedicarán a seis ámbitos clave de la medicina: el cáncer, los trastornos cardiovasculares, las enfermedades infecciosas, los productos farmacéuticos, la nutrición y la atención geriátrica. Un aspecto fundamental para que el proyecto sea bajo en carbono es la conservación de las plantas y especies autóctonas de Ciudad de México y la creación de una nueva reserva natural. Esta zona silvestre, junto con las áreas ajardinadas que se mejoran, representa el 50 % del emplazamiento. Gestionado por la UNAM y por las autoridades de Ciudad de México, constituirá un atractivo entorno ajardinado para los edificios previstos en el plan director y salvaguardará el futuro de los terrenos con un desarrollo mesurado. Los edificios del campus siguen una trayectoria que rodea los campos de lava de Pedregal, una red subterránea de formaciones de tubos de lava y cuevas, que se dejarán al descubierto en algunos de sus tramos para fomentar la investigación científica. Adaptado al tejido urbano de Ciudad de México, el plan director integra plazas públicas y calles peatonales y los edificios están orientados hacia los vientos predominantes del norte y conectan visualmente la reserva con todos los espacios públicos. El campus no agravará el déficit hídrico de Ciudad de México, sino que mantendrá y aumentará el porcentaje de espacios verdes por los que se pueda absorber el agua en el acuífero subterráneo y se recogerán las aguas pluviales de los tejados, los caminos y los espacios disponibles. La estrategia de transporte está diseñada para fomentar el uso del transporte público. Habrá vehículos eléctricos solares para transportar a los usuarios del campus, las distancias a pie son cortas y el autobús de enlace con la estación de la universidad aprovechará al máximo la capacidad disponible en un tramo más tranquilo del metro. Aunque habrá plazas de aparcamiento, se situarán bajo una plataforma elevada creando un entorno peatonal y maximizando el espacio disponible para la reserva natural a nivel de superficie.

Datos y cifras

  • Adjudicación: 2009
  • Cliente: FRISA / Pitroda Group
  • Consultores adicionales: GDU, ITT, Mobility in Chain

Características

Los edificios del campus siguen una trayectoria que rodea los campos de lava de Pedregal, una red subterránea de formaciones de tubos de lava y cuevas, que se dejarán al descubierto en algunos de sus tramos para fomentar la investigación científica.

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