El hotel Puerta América del Grupo Silken, situado en el centro de Madrid, se concibió como un escaparate arquitectónico, y cada planta fue equipada por un arquitecto de fama mundial. La visión de Foster de la segunda planta se inspiró en la obra del difunto escultor vasco Eduardo Chillida, que exploró los materiales naturales y las formas orgánicas, y trató el espacio como otro material que se puede moldear —una interacción característica entre las formas positivas y negativas que se refleja en la calidad escultural del diseño del interior. Una secuencia de tambores circulares de vidrio con iluminación cenital flanquea el pasillo y lo salpica de una cadena de elipses iluminadas. En el interior de las habitaciones se mantiene la curvatura del vidrio para definir una zona de ducha y una sutil partición. Los lavabos reposan sobre una reluciente encimera de ónice, que se extiende por toda la habitación para transmitir una sensación de conexión entre las dos áreas y sirve, al mismo tiempo, de escritorio, de base para la televisión, de encimera para el lavabo y de cómoda.

Datos y cifras

  • Adjudicación: 2004
  • Finalización: 2005
  • Superficie: 1 350m²
  • Cliente: Grupo Urvasco S.A.