Las estancias de esta mansión sita en la zona de Leedon Park, en Singapur, se han concebido como una secuencia de experiencias espaciales y táctiles que cobran vida con los cambios de luz. Uno de los motores del diseño fue la colección de arte del cliente, en concreto un lienzo de grandes dimensiones: las medidas del muro posterior del salón y la profundidad precisa del hueco superior están calculadas para enmarcar la obra de Frank Stella The Betrothal in Santo Domingo, un retablo integrado por cuatro paneles de 3 x 3 m. El paisaje es otro elemento central, que se manifiesta desde el entorno del jardín hasta la elección de los materiales. Existe una relación entre la naturaleza y lo natural: los muros de piedra, cortados en franjas profundas y desbastados para contrastar con los suelos lisos, transmiten la sensación de ser muros naturales. Los muros externos, descentrados, se adentran en el interior desde el jardín, donde dichos muros atraviesan la larga fachada de vidrio del salón principal y definen tabiques naturales. La riqueza de los espacios interiores deriva de la sutil combinación de texturas y acabados, incluidos fragmentos de ónice incrustados en los muros. El agua se utiliza a modo de elemento natural unificador, dotándola de distinta profundidad, movimiento e iluminación en toda la casa.

Datos y cifras

  • Adjudicación: 2003
  • Finalización: 2006
  • Cliente: Pontiac Land Group
  • Colaborar Arquitecto: Architects 61 Pte Ltd