La Voile, una mansión privada en la Riviera francesa, adopta su nombre de la vela de un barco; su diseño minimalista comparte la claridad de la forma y la función de una vela, así como un vínculo directo con mar y el clima. La estructura de la casa existente se ha abierto en vertical hacia unas vistas espectaculares que enmarcan el horizonte y desdibujan la frontera entre interior y exterior. La escala heroica de este espacio central queda realzada por una obra en barro de Richard Long que decora el muro de doble altura. Una serie de balcones ascienden a través del núcleo social de la mansión a modo de terrazas y acogen una biblioteca y zonas para sentarse y comer. El uso de materiales blancos reflectantes da vida al espacio gracias a los patrones cambiantes de la luz solar.

Datos y cifras

  • Adjudicación: 2000